Revista Forum 27

pero tocaba armar toda la estructura y las diferentes tramas para que tuviese ritmo. Hicimos hasta cuatro versiones de escaleta e incluso llegamos a eliminar por completo una trama secundaria en la que una chica era secuestrada por un camarero un tanto creepy. A nivel argumental o de tono no podría dar una serie de referencias muy marcadas, hay cosillas de un sitio y de otro, pero no hay una influencia clave como tal porque me apetecía alejarme de referentes. Es algo que siempre me ocurre cuando estoy en medio del proceso porque tengo miedo a dejarme llevar y que luego haya partes que me salgan demasiado igual que las fuentes de las que bebo. Carles: Como he dicho antes a mí me encanta pensar historias, al menos a un nivel muy superficial, pero toda la parte de desarrollarla es algo que se me hace mucha bola, por lo que le envié a Fernando varias propuestas para que él pudiera hacer su magia y la verdad es que ha salido algo muy chulo. En cuanto a la conceptualización de la historia creo que me inspiré un poco en mi situación como dibujante, me sentía insatisfecho y estancado con las cosas que hacía y todos mis días eran iguales al anterior, por lo que deseaba que algo cambiara mi rutina y me obligara a hacer algo diferente a lo que hago cada día, como por ejemplo que me entrase un alien por el balcón pidiéndome ayuda para parar una invasión de los suyos. En cuanto a mis influencias artísticas pues tengo bastantes, pero creo que la que me ha marcado más ha sido la obra de Brian Lee O’Maley, sobre todo con la serie de Scott Pilgrim. Aunque también bebo mucho del mundo del manga, el anime y las pelis de terror de los 80. La protagonista es una ilustradora. ¿Habéis volcado vuestra propia experiencia para crear al personaje a modo de alter ego? Fernando: Sin duda, sí y no solo porque se dedica al mundo del cómic, sino también porque habla varias veces de lo que eso supone a nivel social. No tiene tiempo para verse con nadie, se siente sola después de pasarse largas jornadas frente a la tablet, conoce la precariedad de cerca y en el mismo momento en el que un alien se le cuela por la ventana lo primero que le dice es que tiene una deadline urgente y no le puede atender. Pensamos que era una forma divertida de hablar entre líneas acerca de cómo es nuestra situación. Carles: Una cosa que me parece muy fuerte es que aún especificando de manera muy general cómo era el personaje de Maya, y sin comentarle a Fernando que en parte me había inspirado en mí mismo (sobre todo para no poner restricciones en cómo tenía que ser o cómo se tenía que desarrollar el personaje), todos mis amigos cercanos que iban leyendo el cómic a medida que lo iba dibujando me decían que el personaje era literalmente yo en chica. Lo que reafirmaba lo contento que estaba con poder trabajar con Fernando, que sin decirle yo nada me podía leer la mente, y a la vez el sentirme tan identificado con el personaje principal hacía que dibujar el cómic se sintiera mucho más cercano y personal. ¿Cómo fue vuestro circuito de trabajo tratándose de una obra a cuatro manos? Fernando: Lo primero de todo fue armar la escaleta, es decir, un resumen detallado de la historia de principio a fin dividida por pequeños capítulos. La primera versión tenía 37 puntos y una extensión de 10 folios. Con ella estuvimos trabajando cerca de un mes hasta dejarla en la versión final de 32 puntos. A partir de ahí yo iba escribiendo las diferentes escenas. Mi forma de abordar el guion es un tanto diferente porque escribo un guion literario que es exactamente igual que un guion cinematográfico con sus encabezados, las acciones, las reacciones, las descripciones, los diálogos… Eso es algo que hago siempre independientemente de si luego el dibujante va a necesitar un guion detallado viñeta a viñeta o no. En este caso, Carles también tiene formación cinematográfica así que trabajar con este tipo de guion le permitía perfectamente hacerse una idea de lo que yo quería y, además, aportar mucho con la narrativa y la composición de página. Carles: Antes de empezar a trabajar en el cómic hice varias pruebas de estilo y color de la mayoría de personajes y escenarios que aparecían en la historia para tener toda esta parte clara desde el principio. Una vez Fernando me pasaba la escena, yo hacía un boceto inicial de todas las páginas que componían esa escena hasta acabar con el boceto final, el cual le enviaba a Fernando para darme algo de feedback, cuando me decía que lo veía bien me ponía a hacer la tinta de la escena. Una vez con la escena a tinta terminada se la enviaba a Eiden, mi colorista, junto con todas las referencias a color que hice antes de empezar el cómic y haciéndole un vídeo, página a página explicando cómo me imaginaba el color de cada viñeta. Personalmente el color es algo que me gusta mucho hacer, pero si hubiera tenido que pintar todas las paginas yo no sé cómo habría sobrevivido. ¡Estoy súper contento con Eiden ya que ha conseguido captar y replicar súper bien mi manera de hacer los colores! Al tratarse de muchas páginas Eiden tuvo la ayuda de Helz y Eric para los flats, mientras Eiden se centraba más en el acabado de los colores. Una vez él me pasaba las páginas terminadas, yo me estaba un rato con cada página para acabar de pulirlas un poco y darles el acabado final que buscaba. ¡Pero nada de esto habría sido posible sin ellos! ...soma Soma... · diciembre 2023 7 ¡Muchas gracias, por vuestro tiempo!

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